2011/06/13

Icaro



Qué privilegio el poner estas alas... y ver volar! Mi nuevo sumiso m. se preguntaba si sus muchos, muchos años serían un inconveniente para el juego... cuando para mi, son un honor.



La semana pasada, de lunes a domingo, estuvo llena de sesiones intensas, interesantes y significativas... un lujo cuyos detalles privados por supuesto no puedo revelar, pero por lo cual agradezco a los jóvenes y añosos, sumisos, masoquistas y fetichistas que decidieron venir a verme.



Cierto: al sumiso le corresponde servir, ofrecer, entregar. Pero entre las paradojas que encierra este mundo de alquimia erótica está el que yo también ejerzo un servicio: el conducirlo hacia ese mundo de libertad, placer y trascendencia donde yo también gozo y aprendo, y donde, al ver cómo vuela quien está en mis manos, mi corazón desborda!