2010/07/19

Látex en la terraza

-¿Pero cómo? ¡Si es muy nutritivo!, fue el mejor comentario que pudo hacer el cliente que me dejó plantada esta tarde...
















Había ya pasado bastante de la hora de la cita pero yo había estado planeando su sesión desde la tarde anterior, y me había estado arreglando con esmero... así que aguanté las ganas de colgar el teléfono y le repetí que no habría ninguna clase de sexo oral en ninguna sesión conmigo, que por supuesto tampoco iba yo a degustar ni una gota de su semen, y que si eso era lo que buscaba pues que lo buscara en otra parte, que no necesitaba hacerlo conmigo.

Horas antes yo había recibido un meloso correo de su parte preguntándome mi opinión sobre si era posible dejar de amar, y de hecho meses atrás había estado casi una hora al teléfono hablando con él de sus asuntos personales... y en serio, me había caído bien. Me había contado de infructuosos intentos anteriores de incursionar en el mundo BDSM, y tenía yo cierta idea del profesionalismo que requerían los asuntos a los que se dedicaba; por eso dudé si no había leído Mis palabras con suficiente atención, si me estaba provocando para que fuera severa al disciplinarlo... o si en realidad me estaba faltando al respeto, ya no digamos como Mistress, sino hasta como persona, por haber pasado por alto lo que no sólo había repetido varias veces sino que hasta estaba por escrito.

-Este juego es de intercambio de Poder, ¿entendido?, le expliqué varias veces; pero no sirvió.

O quizá sí sirvió, aunque al último momento. Quizá finalmente sí entendió que una cosa es una "sexoservidora" y otra muy distinta una Dominatrix. O quizá no, sino que simplemente no pudo renunciar a la idea de tener una sesión con una "puta", según sus propias palabras. O a lo mejor más bien decidió que si la "puta" no quería tener sexo, simplemente no merecía siquiera el avisarle que cancelaba su cita.

Como haya sido, qué bueno. Es cierto que todo pasa por algo. Y he aquí en parte la razón: ¡el cielo de esa tarde era perfecto para una sesión de fotos! Y yo, que ya estaba vestida de látex, pues aproveché para hacer unas fotos con mi querida amiga Farina Les Queer.